En cada mes del año tenemos celebración al menos de un Apóstol.

Hoy nos lleva San Mateo al encuentro del Mesías tan esperando que ha venido a estar con nosotros hasta el final de los tiempos.

Misión de vida nos enseña aquel a quien se le adjudica la autoría del Evangelio que nació de la comunidad de los judeocristianos.

Dicha misión consiste en nuestra colaboración para la que la Divina Misericordia provea de alimento, techo vestido, medicina y rehabilitación, lo más básico de esta vida.

Es la forma de alcanzar el Cielo o ser benditos del Padre de Nuestro Señor Jesucristo.

Solo Jesucristo pudo cambiar la mentalidad de un cobrador de impuestos a un Evangelista que nos explica el juicio final con dicha parábola.

Ayúdanos San Mateo Apóstol a nunca olvidar que está es la verdadera noticia de salvación para entrar al Reino de los Cielos.