Es un lema en las Iglesias de los cristianos el proclamar: Tú Palabra es lámpara a mi s pies y luz en mi camino.

Los demonios que atacan a los hombres son la violencia, los vicios, la miseria, no las historietas fantasiosas y paranormales.

La curación de las enfermedades implica medicinas, atención personalizada y apoyo emocional. No sé trata de sanaciones instantáneas o lo que es lo mismo curanderismo y superstición.

Esto implica que abandonemos los gastos superficiales para suministrar Pan, vestido y bienes de los nuestros a los que carecen de lo más mínimo para una vida humana digna.

Dejémonos de ser tan susceptibles y de estar removiendo amargamente todo rechazo, burla o bloqueo. Es el precio de ser misioneros de Jesucristo a tiempo y a destiempo, sin compromisos ni intereses que disfracen el Evangelio que anuncia la Iglesia.

Sigamos nuestro camino… Siempre habrá quien escuche, y tantas y tantos a los que ayudar.