¿Cuál de los 2 hijos de la Parábola eres tú, y cuál soy yo?

Te llama el Dueño de la Viña a trabajar, al servicio del Reino de Dios.

¿Quiénes NO fueron, aún creyendo haberlo hecho?

Dijeron que si primero, pero luego No los anciano, la casta sacerdotal del templo, sustentados por el imperio romano y por el pueblo con sus ofrendas, y vivían despreocupados de la suerte del cada día de los hijos de Dios porque tenían su vida resuelta.

Antagonicos a ellos, los fariseos, orgullosos y soberbio creían cumplían estos religiosos laicos, que promovían los milagros, la resurrección, comunidades y la práctica religiosa fanática de la ley. Otros, eran violentos guerrilleros, los zelotes.

Ambas ramas tan cerradas en sí mismas y en sus intereses, no reconocieron a Jesucristo, el Evangelio presente en el Pan Único y Repartido en su Cuerpo y en su Sangre, inseparable a su Iglesia, signo de la nueva humanidad querida por Dios.

En cambio, dijeron que SI luego, los primeros que se negaron.

Dijeron que si los publicanos, que creían en el Dios de Israel y sus promesas, pero el amor al dinero y a la vida cómoda y lujosa los condujo a una vida de opresión e injusticia social contra sus propios hermanos cobrando para el imperio romano duros impuestos, y si la gente no los podía pagar, les expropiaban todo lo que tenían, y las familias enteras eran vendidas como esclavos.
Delante de todos, los publicanos eran reverenciados y detrás de ellos, odiados por todos. Mateo, Zaqueo y otros abandonaron ese oficio maldito.

Las prostitutas eran mujeres solas, sin esposo, algunas viudas o abandonadas, vendidas y destinadas a esta práctica inhumana y animalezca. Los mismos hipocritas y corruptos que las acusaban, eran los mismos que estaban con ellas abusándolas, comenzando por los más ancianos y respetables a los ojos del pueblo. La adultera, la mujer que lava los pies con sus lágrimas, la sirofenicia y otras rompieron esas cadenas y se integraron a la Comunidad Eucarística.

Vamos a hablar claro… ¿Quien soy yo: anciano o fariseo, publicano o prostituta?

Estamos a tiempo de decir SI y dejar todo lo malo atrás.

Vamos a arrepentirnos y abandonar las injusticias encubiertas que todos cometemos .

¡Es posible vivir para Dios y para el bien de los demás!

Dequimos nuestra existencia para trabajar, servir, en la verdadera Viña del Señor.