De una familia tan pobre que tuvo que abandonar sus estudios y dedicarse a temprana edad a ser sirvienta de una familia,
Sor María Faustina Kowalska del Santísimo Sacramento da el paso al convento donde se le asignan los servicios de cocina y limpieza.
En medio de sus oficios y deberes como religiosa su vida espiritual llega a unas profundidades pocas veces vistas en la historia de la Iglesia.
Y el encuentro sacramental con la Divina Misericordia le llevo a la certeza de que la fe verdadera se vive en las obras de misericordia para con los demás.
14 son las estaciones de la Dolorosa Pasión del Señor en el Via Crucis, y 14 las Obras de Misericordia materiales y espirituales.
Vida dedicada al servicio intenso de su comunidad, a consolar, a perdonar, a aconsejar, a soportar a los incómodos, a instruir, a orar por los difuntos, es el legado de la Doctora de la Divina Misericordia.
Les invito a decir conmigo:
«Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero».
«Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero».
«Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero».
María, Reina y Madre de Misericordia… Ruega por nosotros.
