El miércoles pasado en Misa me volvió a golpear la noción de fe católica que por el sufragio de oración y Misa por los difuntos estos llegarán al Cielo.
Desde que partieron, hace poco tiempo, cada vez que celebró la Eucaristía, sé que están más presentes que nunca mis padres, familiares y personas queridas.
También oramos por quienes partieron de este mundo y mucho necesitan de nuestras oraciones para el perdón de sus pecados.
De la fe profunda del pueblo dominicano manifiesta en este día me impresiona la visita a la tumba de los familiares y lo extenso de las listas de difuntos que tomaban una hora mínimo leerlas antes de iniciar la Misa de los Finados.
No es una ilusión o autoengaño… Ocurre esto que pedimos cuando decimos: ¡Descansen en Paz!
PMAGS
