CHANGCHUN, 20 jul (Xinhua) — Los anuncios de descuentos son omnipresentes en el recinto donde se celebra la Exposición Internacional de Automóviles de Changchun, que por estos días se celebra en la provincia nororiental china de Jilin, una muestra más de la feroz competencia entre los fabricantes automotrices del país.

Las ventas de automóviles en el primer semestre de 2017 en China crecieron a un paso aún más lento que en el año anterior, y además se enfrentaron a un mercado cada vez más competitivo, por lo que muchos fabricantes están canalizando tiempo, esfuerzos y dinero en vehículos de nuevas energías.

Estadísticas de la Asociación de Fabricantes de Automóviles de China (AFACh) muestran que la producción y las ventas en el primer semestre del año aumentaron un 4,6 y un 3,8 por ciento interanual, respectivamente, 1,9 y 4,3 puntos porcentuales menos que en el mismo período de 2016.

«Hoy en día, los compradores están preocupados por algo más que solo el precio. Además de un mayor interés en los vehículos de nuevas energías y coches inteligentes, muchos quieren mejores servicios de posventa», dice Wang Enze, un consultor de ventas de Trumpchi, marca del fabricante nacional GAC Group.

Además de ajustarse a las nuevas demandas de los clientes, los fabricantes de automóviles necesitan reducir sus altos inventarios. Por lo tanto, están recurriendo a promociones o descuentos para mover sus existencias, y, aparte de esto, comenzaron a incorporar las demandas del mercado en el diseño y la producción de modelos inteligentes, eléctricos o híbridos.

«En el entorno actual, los fabricantes de automóviles deben buscar oportunidades en ciudades de segundo y tercer nivel, así como seguir desarrollando vehículos inteligentes y de nuevas energías», consideró Xiao Zhengsan, secretario general de la Asociación de Comerciantes de Automóviles de China.

Si bien la recesión económica ha afectado a los vehículos tradicionales, el mercado automotor de las nuevas energías está prosperando, gracias, en parte, al apoyo del gobierno en forma de incentivos financieros y políticas favorables.

Según la AFACh, China produjo 146.000 vehículos de pasajeros completamente eléctricos en los primeros seis meses del año, y vendió 132.000, cifras que se traducen en un incremento del 70,3 y el 60,9 por ciento, respectivamente, frente al mismo período del año pasado.

«Las señales positivas en el sector de las nuevas energías y de los automóviles inteligentes son parte de las razones por las que los gigantes automovilísticos mundiales siguen confiando en el mercado chino», señaló Fu Yuwu, presidente de la Sociedad de Ingenieros Automotrices de China.

Un mercado del tamaño de China ofrece oportunidades que pocos productores de automóviles pueden permitirse perder. Gigantes de la industria como Volkswagen, Toyota y Ford han lanzado estrategias de desarrollo de coches de nuevas energías, con planes para aumentar la producción y actualizar productos y servicios.

Una entidad que ya está cambiando de marcha es Volkswagen China, que ha firmado acuerdos con la nacional JAC Motors para invertir 6.000 millones de yuanes (887 millones de dólares) en una nueva empresa mixta. La asociación producirá automóviles de nuevas energías bajo una nueva marca, e incluirá la construcción de una fábrica capaz de producir 360.000 unidades por año.

JAC Motors y Volkswagen también planean cooperar aún más en áreas como macrodatos y ventas de automóviles de segunda mano.

Entre tanto, Beijing Benz Automotive, empresa mixta de BAIC Motor con Daimler, avanza a paso firme. Ambas partes inyectarán 5.000 millones de yuanes para apoyar el establecimiento de instalaciones capaces de producir coches netamente eléctricos y baterías.

Además del aumento en la producción, en China constantemente se están diseñando y probando nuevos modelos.

FAW-Volkswagen planea introducir 30 modelos nuevos para el año 2020. Y para 2025, los automóviles de nuevas energías representarán alrededor del 25 por ciento de la producción total de la compañía.

Pero todo este movimiento de los tradicionales gigantes del mercado no quiere decir que el plan las marcas nacionales sea quedarse de brazos cruzados, como lo demuestra una reciente publicación hecha a través de newenergy.org.cn. Para 2020, nueve marcas chinas proponen que habrán producido cerca de 4 millones de vehículos de nuevas energías, que además ya estarán en circulación.

El ministro de Ciencia y Tecnología, Wan Gang, dijo que en el futuro el combustible de hidrógeno y la electricidad coexistirán y se complementarán.

Esto se apoyará en una estricta supervisión por parte del gobierno, así como en el control al número de vehículos a gasolina y diésel que saldrán de las líneas de producción.

Fu, de la Sociedad de Ingenieros Automotrices, cree que a medida que las marcas chinas vayan innovando, reducirán su dependencia de las políticas gubernamentales y se convertirán en fuertes competidores en el mercado.

Fuente: People Daily