SANTIAGO – El estelar jardinero central dominicano, Juan Lagares, anunció oficialmente este jueves a través de sus redes sociales su retiro del béisbol profesional. El oriundo de Constanza pone fin a una trayectoria de 14 temporadas en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) y 10 años en las Grandes Ligas, dejando un legado cimentado en la disciplina, la entrega y una defensa de élite.

Un símbolo de las Águilas Cibaeñas

Lagares disputó la totalidad de su carrera invernal con las Águilas Cibaeñas, convirtiéndose en un símbolo de orgullo para la fanaticada amarilla. En 305 partidos de serie regular, acumuló un promedio de bateo de .286 con 12 cuadrangulares y 139 carreras remolcadas. Su impacto fue trascendental no solo por sus números, sino por su liderazgo silencioso y su capacidad de elevar el nivel competitivo del conjunto.

El histórico año 2021

El punto más alto de su carrera llegó en 2021, cuando firmó una hazaña difícil de igualar: fue elegido Jugador Más Valioso de la Serie Final de la LIDOM tras guiar a las Águilas al campeonato y, poco después, se coronó como el MVP de la Serie del Caribe en Mazatlán. En dicho certamen caribeño, Lagares promedió .316 con dos jonrones y ocho carreras impulsadas, incluyendo un doble decisivo en la final contra Puerto Rico que aseguró el título para el equipo dominicano.

Brillo en las Grandes Ligas

En los Estados Unidos, Lagares defendió durante 10 temporadas las camisetas de los Mets de Nueva York y los Angelinos de Anaheim. Su guante prodigioso le permitió ganar el Guante de Oro en 2014 como jardinero central de la Liga Nacional, año en el que también lideró el circuito en WAR defensivo (3.1). En MLB, disputó 850 juegos con un promedio de bateo vitalicio de .250.

Un retiro con honores

La organización de las Águilas Cibaeñas calificó su trayectoria como un ejemplo de identidad y honor, destacando que Lagares siempre fue una garantía defensiva y un profesional íntegro. Con su partida, el béisbol dominicano despide a uno de los jardineros más brillantes de su generación, cuyo nombre queda grabado como sinónimo de excelencia y constancia en la historia del Caribe.