San Juan Bautista anunció a Cristo, de quién el Obispo San Ambrosio de Milán, Padre y Doctor de la Iglesia:
«El Hijo está siempre con el Padre, siempre en el Padre… es engendrado por el Padre, fuente del ser… María, permaneciendo virgen, concibió al Hijo de Dios…
Incesantemente el Bautista en la Santa Misa nos indica al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Al respecto, el mismo San Ambrosio nos dijo: «Quizá dices: este pan que me da a mí es un pan ordinario. Y no. Este pan es pan antes de las palabras sacramentales; mas una vez que recibe la consagración, de pan se cambia en la carne de Cristo… el sacerdote no habla con sus palabras sino que emplea las de Cristo. Luego es la palabra de Cristo la que realiza este sacramento».
Mañana celebraremos la gran solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, corazón mismo del tiempo del Adviento.
Aclaremos para comulgar el Misterio de la Redención.

