El Domingo del Encuentro de la Mujer Samaritana con Cristo Jesús.

Hoy renovamos el día en que nuestros nombres fueron inscritos entre el número de los hijos de Dios en la Iglesia. Comienzo de nuestra Iniciación Cristiana.

Igual que aconteció a la hora sexta, al mediodía, cuando Jesús acude al pozo de Jacob dónde cumplirá las promesas hechas a nuestros padres en la Antigua Alianza: habrá agua para los sedientos y un cielo abierto para contemplar la gloria de Dios.

Una mujer sin nombre se hace presente con un cántaro vacío. Ella recibirá gratuitamente los Sacramentos de la fé, al misml Espíritu de Dios que renueva a la Iglesia que conforma al nuevo Pueblo de Dios.

Simplemente tendrá que confesar en Cristo como Salvador y participar de su Hora, de su muerte y resurrección en el diario vivir juntos a los suyos en comunión.

Comamos ahora del fruto de la tierra y nuestro trabajo, la cosecha está lista y es para compartirse a la manera de los discípulos de Jesús.