¿De qué cosas son capaces los padres por sus hijos?
Una mujer sin nombre, extranjera, sin marido, interpela a Jesús, el Pan de la Mesa de los hijos de Dios, para que le dé las migajas a su hija que está sometida al espíritu maligno de un mundo sin Dios.
Grande es la fe de la Iglesia prefigurada en esta madre que busca la curación o salvación de sus hijos en la Mesa de la familia reservada para los elegidos de Dios.
163 años atrás se confirmó un día como aquello que sostiene a nuestro emblema patrio con las palabras: Dios, patria y libertad.
En 1863 se recuperó nuestra soberanía nacional. Una republica fundada en los valores cristianos con profundos rasgos de amor a la Virgen María, Madre de Dios.
Gregorio Luperón, Benito Monción, Santiago Rodríguez, Pepillo Salcedo y otros restauradores estaban convencidos de que una patria depende del civismo de sus habitantes.
Hoy la tarea para todo dominicano es fomentar el respeto a las instituciones y sus responsables, el cumplimiento de las leyes, la conducta pacífica entre los ciudadanos y como norte de vida la ejecución de sus deberes y responsabilidad.
¡Dime cómo eres como ciudadano y te diré como procedes como cristiano! Dime cómo eres como cristiano y te diré como procedes como ciudadano!
Si confesamos y comulgamos de la Fe Católica para que la República Dominicana actúe como la mujer cananea, se cumplirá la voluntad de Dios, la curación de nuestra nación.

