El Reino de los Cielos, el Banquete de Bodas del Hijo de Dios Rey nos recuerda las veces que hemos dicho NO al llamado de Dios.
Bendito si eres de los humillados, despreciados, rechazados y excluidos de esta sociedad, y al escuchar el llamado de los servidores de la Iglesia a participar de las Bodas del Cordero donde se ha reservado para tí, por el Sacrificio del Señor, el lugar de honor.
Pero, hay una condición para ser elegido: vestirse de la Pascua de Cristo, es decir, cumplir con tu compromiso de los bautizado.
De lo contrario, uno mismo se excluye, se separa, se aleja de la Comunión del Cuerpo de Cristo y su Espíritu.
No queremos ser solamente llamados, sino, de los elegidos del Señor que quieren participar siempre con los nuestros del Alimento de vida eterna.
