Más ventas externas impulsan menor costo, agilidad, eficiencia logística y mejores procesos de tipo aduanal
Exportar más ya no depende única y necesariamente de producir más. La velocidad con que una mercancía cruza procesos logísticos, aduanales y tecnológicos pesa hoy tanto como su calidad, especialmente en una economía que busca ampliar su presencia a escala internacional.
Con esa realidad sobre la mesa, la Dirección General de Aduanas (DGA) y la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) coincidieron ayer en que el futuro del comercio exterior dominicano dependerá no solo de cuánto produce el país, sino de qué tan eficiente resulta su capacidad para colocar bienes en tiempo, costo y condiciones competitivas en los mercados del exterior.
En un almuerzo-conferencia organizado por la Adoexpo en el Hotel Intercontinental Santo Domingo, el director general de Aduanas, Nelson Arroyo, y el presidente del gremio exportador, Karel Castillo, colocaron sobre la mesa una visión que ambos comparten; la de fortalecer la articulación público-privada para consolidar al sector exportador como uno de los motores más robustos de la economía nacional.
Castillo destacó que las exportaciones nacionales superaron los US$3,773 millones en el primer trimestre de 2026, resultado que atribuyó al crecimiento sostenido del sector, así como a una mayor diversificación de destinos y productos. Sectores como agroindustria, zonas francas y servicios continúan mostrando dinamismo, en momentos en que esta nación busca aprovechar ventajas como ubicación estratégica, cercanía a grandes mercados y una plataforma exportadora cada vez más diversificada.
Sin embargo, advirtió que el desafío actual no se limita a producir más o mejor. Desde su punto de vista, la logística se ha convertido en un factor determinante para competir, debido a que tiempos, eficiencia, trazabilidad y digitalización inciden directamente en la capacidad de las empresas para cumplir con compromisos internacionales.
Mientras, Nelson Arroyo sostuvo que una aduana moderna no puede limitarse al control, sino que debe actuar como impulsora del comercio. Planteó que el crecimiento exportador del país, que en poco más de una década pasó de alrededor de US$7,000 millones a más de US$14,000 millones en 2025, es indicativo de una transformación estructural del aparato productivo. Ese desempeño convirtió al sector en el principal generador de divisas, con más del 30% del total en el pasado año.
Según el corte numérico más reciente, República Dominicana exporta a 165 países, mientras más del 60% de sus exportaciones se concentra en productos de alto valor y especialización, entre ellos dispositivos médicos, tabaco, cacao, agroindustria, manufacturas y productos farmacéuticos. Para Arroyo, ese resultado responde a una combinación entre esfuerzo empresarial, inversión sostenida y orientación competitiva.
Las 258 empresas de Adoexpo representan más del 30% de las exportaciones totales del país, concentran casi el 87% de las exportaciones nacionales y participan en rubros clave como oro, cigarros, cigarrillos y cacao. Solo entre 2021 y 2025, las exportaciones de empresas vinculadas al gremio pasaron de aproximadamente US$3,500 millones a casi US$4,840 millones, con crecimiento superior al 30% en 2025 respecto al año anterior, alcanzando presencia en 119 mercados.
Frente a ese dinamismo –según explicó Nelson Arroyo- la DGA enfocó su estrategia en reducir fricciones. La institución ha automatizado más de 90 servicios, de los cuales ocho están vinculados a exportación. La integración en plataformas digitales busca reducir trámites presenciales, eliminar duplicidades y elevar trazabilidad. Como parte de ese proceso, destacó el proyecto Aduana Virtual, concebido como una transformación integral de plataformas que permitirá gestionar trámites en un entorno único, más ágil y seguro. La nueva arquitectura incorpora un API Manager para integrar actores del ecosistema aduanero, facilitar transacciones en línea durante todo el ciclo operativo, incluir aplicación móvil y consolidar pagos con tarjeta de crédito, cuya implementación formal está prevista para junio.
Arroyo insistió en que digitalizar no significa debilitar controles. Señaló que la DGA avanzó hacia una gestión de riesgo inteligente, elevando las inspecciones no intrusivas en puertos desde cerca de 40% hasta 96%, mediante rayos X y escáneres móviles. Esto, según afirmó el funcionario, permite mayor fluidez para operadores cumplidores y control más focalizado donde existen riesgos.

