¿QUÉ ES VENDER EN CORTO?

Por Agustín Gómez Beret (18-Jul-2017)

Todos hemos escuchado más de una vez los términos venta corta, vender en corto, short selling (en inglés), o simplemente ir o estar «short» en un activo financiero, pero son pocos los que entienden verdaderamente de qué se trata esta operación.

En este artículo nos propondremos intentar explicar de una manera simple, clara y concisa, qué es y cómo funciona la venta corta.

Para ello, nada mejor que comenzar por el principio. Vale la pena recordar entonces que las tres operaciones típicas del mundo financiero son la compra, la venta y la venta corta.

Cada uno de nosotros podemos comprar un activo y luego venderlo, o podemos “ir short” en ese activo.

Las operaciones de compra y venta no revisten mayores dificultades, ya que cotidianamente nos encontramos comprando y vendiendo distintos tipos de bienes y servicios, por lo que estos conceptos resultan, al menos, mucho más familiares para nosotros.

En un contexto financiero, estas son las dos operaciones clásicas, y en general se encuentran concadenadas (primero compro y luego vendo lo que compré antes)

A modo de ejemplo, si pensamos que de acá a 6 meses las acciones de Apple van a subir, lo que haremos es comprar hoy una cierta cantidad de acciones de la firma y, pasado ese tiempo, las vendemos.

Pero, ¿qué pasa si creemos que el precio de las acciones de esta u otra compañía va a bajar?

Bueno, si tenemos estas acciones en nuestro portafolio, las vendemos (claro está, porque las teníamos compradas de antes), ya que no quisiéramos tener en nuestro poder activos que van a perder valor.

¿Y si no tenemos acciones para vender? ¿Qué podemos hacer?

Aquí es donde entra en escena la venta corta.

Vender en corto es una manera de apostar a que el precio de un activo va a bajar. Es decir, es una operación que nos permite obtener una ganancia si el precio de ese activo pierde valor durante un período determinado de tiempo.

Técnicamente podríamos definirla como la operación por la cual tomamos en préstamo una cierta cantidad de un activo financiero de un tercero y la vendemos en el mercado, para luego recomprar ese mismo activo en igual cantidad y devolverlo a su dueño original en una fecha futura.

¿Todavía suena complicado? Estoy seguro que un ejemplo nos va a aclarar el panorama.

Imaginemos este escenario:

Las acciones de Apple se encuentran cotizando a USD 145 por acción y tenemos a estos tres inversores:

1) Juan, que piensa que el precio de las acciones de Apple va a caer fuertemente, pero no tiene ninguna acción comprada (no puede vender pero quisiera hacerlo).

2) Roberto, que tiene acciones de Apple como inversión de largo plazo y no le interesan los cambios en el precio de la acción en el corto / mediano plazo.

3) Marcelo, que piensa que el precio de las acciones de Apple va a subir y quiere comprar acciones de la firma.

Si lo graficamos esta es la situación:

venta corta 1

Como decíamos, Juan quiere vender Apple pero no puede porque no tiene acciones de esta compañía en su poder.

Es entonces cuando se le ocurre una idea: pedirle prestadas a Roberto sus acciones (quien no está interesado en venderlas en el corto o mediano plazo). Roberto le presta sus acciones a Juan y éste se las vende a Marcelo.

venta corta 2

La obligación de Juan será devolver en algún momento futuro las acciones de Apple a Roberto con más los dividendos que se hubieran pagado durante este periodo. Para ello deberá recomprarlas en el mercado.

Imaginemos entonces que al cabo de 6 meses las acciones de Apple cotizan a USD 130. No se pagaron dividendos. Juan (re)compra en el mercado las 200 acciones de Apple que le habían prestado y se las devuelve a Roberto.

Juan, al realizar esta operación, obtuvo una ganancia de USD 15 por acción (ganancia total sobre 200 acciones = USD 3.000).

venta corta 3

Juan vendió en corto Apple.

Ahora que sabemos de qué se trata vender corto, imagino que estarán preguntándose cómo se hace en la práctica para conseguir alguien que nos «preste» ese activo respecto del cual queremos tomar una posición «short».

Bueno, cuando hablamos de acciones la respuesta es muy fácil, ya que de todo se encargará el broker. Nosotros lo único que tenemos que hacer es indicar a nuestro broker que queremos vender en corto acciones de una determinada compañía e indicar el número de acciones que queremos «shortear», y éste se encargará de conseguir quién nos preste el título y de venderlo en el mercado (todo sucede en fracciones de segundos).

Luego, para cerrar la posición es algo similar: lo que nosotros tenemos que hacer es simplemente pasarle la orden al broker y éste se encargará de ejecutarla, recomprando las acciones y devolviéndolas a su dueño original.

Algunos comentarios para tener en cuenta a la hora de operar

1. Vender corto directamente otros activos financieros que no sean acciones como los bonos es bastante más complicado (porque no hay abundante oferta de inversores dispuestos a «prestar» bonos).

En la práctica, en general este tipo de posiciones (venta corta) se toman casi siempre con acciones.

¿Y cómo tomamos una posición «short» en bonos o en Real Estate? Lo que podemos hacer es vender corto un ETF (fondo de inversión que cotiza en la bolsa) de bonos o un REIT (fondo que cotiza en bolsa y se dedica a operaciones inmobiliarias). Podemos decir que tomamos posiciones «short» de manera indirecta en estos activos ya que lo hacemos a través de acciones.

2. Carry Negativo: Mantener en el tiempo una posición de venta corta tiene un «costo» negativo: los dividendos que paga la firma (que luego tendremos que devolver junto con las acciones) mientras estamos «short». Por lo tanto, vender corto acciones que pagan altos dividendos supone un riesgo mayor ya que nuestro «costo» de mantener esa posición será mayor. Recuerden siempre que el resultado de la operación de venta corta es el siguiente: Precio de venta corta – Precio de recompra – Dividendos pagados durante el periodo.

Simple y concreto: Si voy «short» a un año con una acción que paga un dividendo de 6% anual, para tener una ganancia este título deberá caer más de un 6% en ese tiempo.

3. Cuando decimos «estoy corto» o «estoy short» en Apple quiere decir que tomamos una posición de venta corta respecto de este título (es decir, tomamos prestadas acciones de Apple y las vendimos en el mercado, para recomprarlas y devolverlas en el futuro).

Por contraposición, si decimos que «estamos long» en un activo quiere decir que estamos comprados es ese título.

4. Importante: las operaciones de venta corta no están permitidas en todos los mercados. Por ejemplo, en Argentina no se puede vender corto (lo que sí podemos vender en corto son los ADR de las compañías que cotizan en EEUU, como por ejemplo YPF).

5. Por último, tengan presente que vender en corto no es la única manera de «apostar en contra» de un activo: también podemos vender futuro o comprar opciones de venta. Qué y cuándo conviene utilizar cada estrategia quedará para otro artículo.

Fuente: Carta Financiera