Iniciamos el mes indicado por el Papa que más insistió sobre la cuestión ecológica: Francisco.

León XIV tuvo el sábado una procesión que ha servido de preparación para tomar conciencia de lo que acontece: estamos aniquilando el planeta, su flora, su fauna y sus recursos naturales, con las construcciones, la contaminación de los vehículos e industrias con sus productos no biodegradables y la implementación de energías no renovables.

Está en nuestras manos la preservación del aire que respiramos, el agua que bebemos, la tierra y el mar en los que cultivamos y pescamos para alimentarnos, el suelo en que levantamos la vivienda y el entorno sanitario en que hemos de trabajar y convivir.

Ante esto, toda cultura, raza y religión han de asumir un compromiso común por rescatar y sostener nuestra Casa Común.

La Iglesia con voz profética clama porque nuestro planeta, está tierra, sea respetada y custodiada a semejanza de la atención y protección que tuvo la Virgen María, Madre de Nuestro Señor Jesucristo, de parte del Padre celestial, Creador Nuestro.