Cientos de pasajeros quedaron varados el martes en la isla indonesia de Bali a la espera de información de su aerolínea, ante la cancelación de decenas de vuelos debido a la guerra en Oriente Medio.
Numerosos turistas se agolparon en el aeropuerto internacional Ngurah Rai de Bali, cerca de las playas y los hoteles.
Muchos llevaban puesto pantalones cortos, chanclas y vestidos de verano, con el rostro serio, constató un periodista de la AFP. Algunos estaban sentados en el suelo, exhaustos.
«Solo quiero ver a mi familia. Este momento es un poco estresante», contó Adam Woo, un turista británico en tránsito por Bali, tras haber pasado sus vacaciones en la isla vecina de Lombok.
Este estudiante de 23 años empezó a «preocuparse por el vuelo» cuando vio los misiles en las imágenes de la televisión, sobre todo después de que el aeropuerto de Dubái fuera alcanzado por un ataque iraní, en represalia por los bombardeos israeloestadounidenses.

