Oriente Medio vivió este sábado una nueva jornada de tensión que aleja las posibilidades de un acuerdo inmediato. Irán retomó el cierre de Ormuz mientras Donald Trump advirtió de que no se dejará «chantajear» y abrió la puerta a reanudar los ataques si no hay avances antes del próximo miércoles, cuando vence el alto el fuego.

La situación en la principal arteria petrolera del mundo sigue siendo el mayor punto de fricción. Irán, que había anunciado el viernes la apertura del estrecho, ha vuelto a imponer un «control estricto» sobre Ormuz tras denunciar que EE.UU. persiste en obstaculizar su tránsito marítimo.

El Cuartel General Central Jatam al Anbiya aclaró que, mientras el bloqueo estadounidense continúe, no se permitirá la apertura del paso ni siquiera de forma condicionada para buques comerciales.

Londres denunció hoy que patrulleras de la Guardia Republicana de Irán abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, a unos 37 kilómetros de Omán, sin provocar heridos.

Las autoridades británicas investigan el incidente, que tuvo lugar después de que Irán retomara el «control» de la navegación en la zona.