La sede de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), en La Haya, el 18 de abril de 2018

Las grandes potencias se acusaron mutuamente de «hipocresía» y «mentiras» durante la 23ª Conferencia de los Estados Partes de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) este lunes en La Haya.

Es la primera conferencia de este tipo desde que una mayoría de los 193 Estados miembros votara a favor de que se refuercen los poderes de la OPAQ en junio, autorizando a la organización a identificar al autor de un ataque químico y no únicamente a documentar la utilización de este tipo de armas.

A partir de ahora, la OPAQ puede imputar responsabilidades de futuros ataques químicos en todo el mundo, siempre y cuando el país en el que se haya producido el ataque así lo solicite.

La decisión llegó, pese a la firme oposición de Moscú y Teherán, después de que Siria y Rusia hubieran recurrido varias veces a las armas químicas, lo que llevó a los rusos a comparar la OPAQ con un Titanic que estaba «hundiéndose».

Los nuevos poderes de la OPAQ son «ilegítimos» y sobrepasan las competencias de la organización, declaró el representante de la delegación rusa Alexander Shulgin, acusado de «flagrante hipocresía» por su homólogo estadounidense Kenneth Ward.

«¿Qué hicieron [los rusos] estos últimos años aparte de ponerse de acuerdo con su aliado sirio para esconder la verdad sobre lo que pasó en Siria y sobre los muertos por el uso de armas químicas por el regimen?, preguntó Ward.

Con los reiterados ataques en Siria desde 2013, el exespía ruso envenenado con el agente nervioso Novichok en marzo en Inglaterra o el envenenamiento de un hermanastro de Kim Jong-Un en Malasia en 2017, el papel de la organización ha aumentado considerablemente en los últimos años.

Las declaraciones occidentales sobre el uso de armas químicas por Damasco y Moscú son una «estafa» y «mentiras», sentenció Shulgin. Por su parte, el viceministro sirio de Asuntos Exteriores Faisal Mekdal dijo que las potencias occidentales «aprendieron a las personas a usar armas químicas» tras su aparición en la primera guerra mundial y que Damasco nunca las usó.

«¿Dónde está su moral? Es pura hipocresía y puras mentiras, quiero usar un lenguaje tan poco diplomático», lanzó.

Es la primera reunión de los Estados miembros desde el pasado abril, cuando las autoridades holandesas detuvieron y expulsaron a cuatro agentes rusos que preparaban un ciberataque contra la sede de la organización.

A solo unos días de esta reunión clave de la organización, su nuevo director general, Fernando Arias, reconoció que la OPAQ atraviesa un «periodo difícil» después de una serie de ataques.

Según explicó, la organización está poniendo en marcha una «misión de respuesta rápida» ante cualquier recurso al arma química en el mundo, además de un «muy pequeño pero muy fuerte equipo» de asignación para Siria.

Compuesto por una decena de miembros, tiene como objetivo señalar a los responsables de los ataques químicos perpetrados en Siria desde 2013.

Durante la conferencia, la OPAQ tendrá que hacer frente a un espinoso debate sobre este nuevo equipo de investigación, que estará encargado de identificar a los responsables de los ataques en Siria y cuyo trabajo debería empezar a principios del próximo año.

La OPAQ publicará dentro de poco un informe completo sobre el ataque cometido en la ciudad siria de Duma en abril. En resultados preliminares se indicó un posible uso de cloro, pero no de gas nervioso.

La organización, laureada con el Premio Nobel de la Paz en 2013, se encarga de supervisar la aplicación de la Convención de Armas Químicas (CAQ), que prohíbe la producción y el almacenamiento de armas químicas.

La OPAQ afirma haber contribuido a eliminar el 96% de las reservas mundiales declaradas de armas químicas desde su entrada en vigor en 1997.

Fuente: Afp.com