Este lunes 22 de junio Ormuz continúa siendo una zona de alta tensión, con tránsito marítimo limitado pero activo en algunas rutas, mientras Estados Unidos e Irán intentan negociar una solución más estable para garantizar la seguridad del principal corredor energético del planeta.
El estrecho no opera con normalidad. Aunque se ha observado una recuperación parcial del tráfico marítimo respecto a los momentos más críticos de la crisis, el volumen de buques sigue muy por debajo de los niveles previos al conflicto.
Estados Unidos e Irán mantienen negociaciones indirectas para alcanzar un acuerdo más amplio que incluya la seguridad de la navegación en Ormuz, el levantamiento de algunas sanciones y otros asuntos regionales.
Persisten desacuerdos importantes. Irán ha advertido que el futuro de las negociaciones depende, entre otros factores, de la situación en Líbano y de las medidas relacionadas con sus exportaciones petroleras.
Los mercados energéticos siguen atentos a cualquier novedad, ya que por Ormuz transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.

