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Rescatistas mantienen intensa búsqueda de sobrevivientes entre los escombros de un centro comercial en Kumamoto

Por: EFE

TOKIO.– Las autoridades japonesas elevaron este viernes a 35 la cifra de fallecidos tras el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste del país el pasado martes, mientras continúan las labores de rescate para localizar a personas que permanecen atrapadas bajo los escombros de un centro comercial afectado por una explosión, presuntamente provocada por una fuga de gas.

El sismo, que golpeó con fuerza la prefectura de Kumamoto, también ha dejado cientos de heridos de distinta gravedad y más de 9,000 personas permanecen alojadas en centros de evacuación, en medio de una intensa ola de calor que complica las tareas de asistencia.

A casi 72 horas del terremoto, considerado un período crítico para hallar sobrevivientes, los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda entre los restos del establecimiento comercial operado por Aeon Mall, ubicado en la localidad de Kashima.

Continúan las labores de rescate

Hasta el momento, doce personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros del edificio. La explosión registrada tras el sismo provocó la muerte de siete personas y dejó otras cinco heridas.

«Fue una operación de muchas horas y había un gran número de rescatistas trabajando sin descanso bajo un fuerte calor. Dado que se reportaba que aún quedaban personas atrapadas, nadie se rindió y continuaron rescatando con mucha firmeza», expresó Inaba en una rueda de prensa.

Uno de los médicos que participa en las labores, Mototaka Inaba, integrante de la ONG Peace Winds Japan, destacó el esfuerzo ininterrumpido de los equipos de rescate pese a las difíciles condiciones.

El especialista regresó recientemente a Japón tras colaborar en las operaciones de rescate y asistencia por el doble terremoto ocurrido en Venezuela.

Japón, preparado para la actividad sísmica

El terremoto alcanzó el nivel máximo (7) en la escala sísmica japonesa, que mide la intensidad del movimiento en la superficie y su capacidad destructiva, provocando cuantiosos daños materiales en la región afectada.

Japón está situado sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta. Debido a esta condición geológica, el país cuenta con estrictas normas de construcción e infraestructuras diseñadas para resistir terremotos de gran magnitud.

Fuente: El Nuevo Diario