Nos dijo el Papa León XIV que la Iglesia con súplica maternal nos invita a la Comunión con el Misterio de Dios estos 40 días de retiro o desierto cuaresmal.
La neta es que Dios y su Sacramento ocupe el centro de nuestra vida. Nada ni nadie más.
La Cuaresma, Tiempo Litúrgico Fuerte de la Iglesia, es camino de conversión nos indica el Papa Prevost.
Durante estos días se escuchará la Palabra de Dios a la que hemos de acoger con docilidad de Espíritu, hospitalidad y pidiendo la gracia de la transformación realizada por ella.
Renovemos ahora al comulgar nuestra decisión de seguir a Cristo para subir con Él a Jerusalén y participar del Misterio de su Pasión, Muerte y Resurrección.

