Escuchar del mismo Jesús su Evangelio, la Buena Noticia del Reino de Dios que ha llegado a nuestra realidad que es la propia familia y en nuestro trabajo cotidiano.

Nuestro deber es seguirle, responder a su llamado. Confiar en que tiene un mejor camino para nosotros.

Es tanto lo que tenemos que dejar atrás, aquello que no nos hace felices ni nos resulta beneficioso.

Pasar a la siguiente etapa sin pretender seguir en lo mismo que ata, no deja avanzar y hasta cangrena.

Los Santos Apóstoles, los hermanos Andrés y Pedro, Santiago y Juan nos acompañaran en la travesía que nos aguarda en esta etapa de nuestra vida.

Santa María del Camino, enséñanos a ser Pescadores de hombres que estén dispuestos a seguir a Jesús.