Aunque no sea una persona parte del Pueblo de Dios, esto no significa que Dios en su bondad no tenga dádivas y bendiciones especiales para los que son débiles, están en urgente necesidad y sufren los embates de graves enfermedades.
Romper fronteras, intereses egoístas y los particularismos es llamado para nosotros los cristianos, ensanchar el corazón.
No quieren los no creyentes acoger las religiones más avanzadas, las monoteístas que están enfrascados sus adeptos en guerras, en persecusión a los inmigrantes o en la indiferencia inhumana ante la miseria de la mayoría de la población.
Bautismo y Comunión, agua de vida y comida de salvación nos ofrece la Iglesia de la Paz, el Servicio desinteresado y promotora incondicional de la dignidad de toda persona y criatura.
Oraciones desmotraciones de generosidad sin el signo profético de que Cristo habita en nosotros.

