Así como la Hemorroiza solo anhelaba tocar el borde del manto de Jesús y quedaría sana de su impureza y su enfermedad de más de una década… También las multitudes querían tocar el borde de su manto donde estaban escritos los mandamientos de la ley de Dios.

Jesucristo y sus Apóstoles al llegar a los lugares en que más se les necesitaba y a aliviar el sufrimiento de los enfermos. Ir al encuentro de aquellos que estaban en los márgenes del lado de Galilea.

Y el deseo de quienes acudían a Jesús era tocar la orla de su manto y así quedar sanos por el cumplimiento de la ley de Dios según la enseñanza con autoridad y la plenitud de la santidad del Señor. Este es el sentido del tocar el borde o la orla del manto del Señor en que estaban contenidos los mandamientos de Dios.

Buscamos esta Comunión con el Hijo de Dios en el diario vivir. Queremos poner en práctica las enseñanzas de la moral cristiana. Y todo esto para auxiliar a los enfermos y en gran necesidad.