Recuperar o aprender a hacer silencio para poder orar. Las muchas palabras aturden a quien las profiere y no son bien asimiladas por quien intenta recibirlas.
Dios sabe lo que necesitamos. Esas apetencias de tener más, de apegos a todo y dependencias afectivas nos van enfermando y vivimos insatisfecho cuando tenemos lo fundamental para vivir si trabajamos conforme a la voluntad de Dios y nos integramos en comunidad de apoyo mutuo en Iglesia.
Construir el Reino de nuestro Padre Celestial tal como se habita en las moradas eternas del Cielo es nuestra Misión.
Santificar el Nombre Divino es hacer el bien en grado sumo y extremo, proveer los medios para que el Pan de la Palabra, la Eucaristía y de los pobres sea accesible a todos.
Busquemos el perdón y el perdonar mediante la confesión sacramental.
De las tentaciones del maligno libres queremos ser ante tanta acción diabólica de los narcotraficantes, las personas y grupos violentos, la corrupción en las instituciones de todo tipo y de

