Ser ofendido y quedarse dando vueltas en ese evento desafortunado es no amarse a sí mismo y estar disponible a servir a otros muchos y muchos más que podemos hacer de su vida un tránsito más agradable con la cercanía de la generosidad divina.

70 veces 7 o siempre perdonar implica orar por las personas que nos han dañado. ¿Lo has hecho? Es la manera de sanarse de esos recuerdos que no nos dejan avanzar. De lo contrario no nos librarnos de esas cargas.

Segundo, en las ocasiones que se den reencuentros con esas personas evitar todo choque, revivir el conflicto, sacar en cara heridas causadas y deudas pendientes.

Perdonar, perdonar y perdonar. El Señor de la Misericordia y Juez Justo se encargará de convertir a los malvados.

Por último, alejarse de todo ambiente y personas tóxicas. Estás enfermas. Solo pueden emanar veneno, hurtar y lastimar. Y estas cosas las llevan incluso al plano de la religión y al ámbito laboral. Siempre hay ambientes y grupos de personas buenas, transparentes, sencillas, dadivosas, educadas y creyente de corazón. Ellas de seguro que nos enseñan a perdonar como Cristo perdonó 70 veces 7 a San Pedro y a sus Apóstoles.