Los fariseos y herodianos son referencia para aprender que hemos de hacer nuestra opción como cristianos de una fé humilde, con responsabilidad al cumplir con nuestros deberes y proceder de manera justa.

Jesucristo es el Maestro veraz, que no se fija en el que dirán ni en guardar las apariencias. Su enseñanza es el camino conforme a Dios.

Hay que cumplir con todos nuestros deberes civiles y sociales. Y con Dios, lo esencial y prioritario… confesarnos sacramentalmente y comulgar del Cuerpo y la Sangre del mismo Cristo, así como colaborar hasta el extremo con aquellos que sabemos que no pueden cubrir su día a día de necesidades básicas.

Roguemos a los Santos Apóstoles, que bien aprendieron está lección después de la Pasión y Resurrección del Señor, para que podamos cumplir con nuestra responsabilidad como cristiano… A esto que se le llama perfectamente: el martirio blanco.