Doce canastos de la primera multiplicación de los panes recogieron los Apóstoles. Hay que pastorear, es decir, alimentar, curar y rescatar a las Ovejas del nuevo Israel, el Pueblo de la Nueva Alianza.

7 canastos de la segunda multiplicación de los panes se recogieron: la misión entre los no judíos, los no creyentes, los que no conocen a la fuente de la vida y que mueren de hambre. Les urge el pan material para poder agradecer el Pan Celestial.

Mañana tendremos el privilegio de vivir una nueva Cuaresma, Dios mediante. Rehacer nuestra vida para estar a la luz de la próxima Pascua disponible a la misión y servicio de la Iglesia para este mundo.