¿Cómo se combate al mal y a todos los demonios o secuaces del mismo?

Tal como lo hizo Jesús al convocar a sus obreros a una siembra tan inmensa.

El que se dedica al servicio de los demás tiene la victoria contra el demonio asegurada.

Habrán luchas, atropellos, heridas, incluso secuelas y discapacidades permanentes adquiridas en estos enfrentamientos.

Quien sirve en la mies del Señor no tiene tiempo ni le interesan los comentarios, críticas y atropellos destructivos y mal intencionados.

Lo errores, las caídas y equivocaciones son dolorosas. Nos frustan y nos lastiman para siempre. Pero son el precio a pagar para aprender el oficio del Reino de los Cielos.

Aprender y recomponerse para seguir sirviendo. Buscar nuevos espacios donde servir cuando se agotó el ámbito en que nos involucramos. Hay mucho trigo que cosechar y necesario el vino para saciar la sed.

Laboremos en la obra del Señor Sacramentado.

Intenciones de Misa

Por el clamor del pueblo que quiere ser escuchado

Por las madres que han perdido a sus hijos

Por nuevos líderes en la sociedad

Por los que no tienen un hogar que les proteja de las inclemencias del tiempo

Por el consuelo y fortaleza de los que perdieron sus familiares en los terremotos

Por el pan nuestro de cada día y la salud

Por las condiciones de trabajo de los obreros

Por la preparación al Sacramento del Matrimonio

Por la sanación de los recuerdos, la memoria, los sentimientos y las emociones

Por los que tienen diabetes

Por la falta de electricidad en Cuba

Por la difusión de actividades y eventos culturales

Por el arrepentimiento de las personas que se aprovechan para si mismos del estado y sus instituciones, los negocios y la Iglesia