Intervienen en el Evangelio de hoy, primero: el ladrón, que es un inmediato potencial asesino, capaz de cualquier cosa, como todo él que hace lo mal hecho.
Está el Hijo del Hombre, es decir, plenamente Hombre y Divino. Su fidelidad y amor al Padre Celestial y a nosotros lo demuestran.
Y estamos nosotros, dueños y criados (sirvientes o esclavos administradores) a la vez
Recapacitamos: ¿A cuáles personas trato como desechables y como basura? ¿Mi sentido de vida es banquetear, fiestar, gozar, beber y comer desaforadamente incluso en reuniones de Iglesia, y no estar en vigilante atención por el asalto del diablo y por la llegada de su Señor?
Se ha visto en los azotes y castigos a los empleados infieles y abusivos al prolongado purgatorio después de la muerte.
Sinceramente no deseamos constatar en primera persona este dato.
Se nos ha dado tanto, y a tantos, muchísimo, hasta desperdiciar y no valorar siendo generosos con los que han tenido casi nada.
Comencemos a valorar, a cuidar y servir, porque sino se nos quitará lo que tanto nos ha costado, y la gran parte de ello, que ha sido don del Cielo.
PMAGS
