Tras completar el proceso de restauración más importante desde su inauguración en 1971, Casa de Campo Resort & Villas celebró la reapertura oficial de su legendario campo de golf Teeth of the Dog, con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader Corona.
La intervención, cuyo monto de inversión fue de US$15 millones de dólares, reafirma el posicionamiento del resort como uno de los destinos de golf más prestigiosos del mundo y como líder en el Caribe.
La ceremonia contó con la bendición del Reverendo Padre Jorge Dionel Hernández, párroco de la Parroquia Santa Rosa de Lima en La Romana y reunió a funcionarios del gobierno como al ministro de turismo David Collado y al ministro de Industria y Comercio Eduardo Sanz Lovatón junto a los más altos ejecutivos de Central Romana Corporation, encabezados por su presidente, José “Pepe” Fanjul Jr., y los vicepresidentes ejecutivos Ramón Menéndez, Leo Matos García y Eduardo Martínez-Lima. Estuvieron presentes además invitados especiales, medios de prensa y figuras del golf internacional.
Durante el acto, el presidente de Casa de Campo Resort & Villas, Andrés Pichardo Rosenberg, destacó que la restauración tuvo como visión y propósito preservar la integridad de uno de los campos de golf más emblemáticos a nivel global.
“Hoy celebramos la preservación de una leyenda. Restaurar Teeth of the Dog no era simplemente una mejora; era un compromiso con la excelencia y con el legado del legendario arquitecto Pete Dye. Este proyecto asegura que futuras generaciones de golfistas puedan experimentar el campo tal como fue concebido originalmente”, expresó Pichardo Rosenberg.
Por su parte, el presidente de Central Romana Corporation, José “Pepe” Fanjul Jr., subrayó la importancia de esta inversión para el desarrollo turístico del país.
“Teeth of the Dog” es un referente del golf mundial y un orgullo para la República Dominicana. En Central Romana mantenemos el compromiso de seguir invirtiendo en proyectos que impacten positivamente a La Romana y a todo el país. Nuestros huéspedes no solo vienen a experimentar la belleza de Casa de Campo, sino también a conectar con la calidez y el espíritu de su gente, los dominicanos.

