Antes de finalizar la 8va de Pascua 2026, recordamos las palabras del Papa León XIV en la Vigilia Pascual que nos dan fuerzas para seguir adelante: «Dios, ante la dureza del pecado que divide y mata, responde con el poder del amor que une y devuelve la vida… El hombre puede matar el cuerpo, pero la vida del Dios del amor es vida eterna, que va más allá de la muerte y que ningún sepulcro puede aprisionar».

Un espaldarazo recibimos a nuestra misión de bautizados con las palabras del Papa: La «buena nueva de que Jesús ha resucitado y que, con su fuerza, resucitados con Él, también nosotros podemos dar vida a un mundo nuevo, de paz y de unidad… «También en nuestros días no faltan sepulcros que abrir, y a menudo las piedras que los cierran son tan pesadas y están tan bien vigiladas que parecen inamovibles. Algunas oprimen el corazón del hombre, como la desconfianza, el miedo, el egoísmo, el rencor; otras, consecuencia de las interiores, rompen los lazos entre nosotros, como la guerra, la injusticia, el aislamiento entre pueblos y naciones. ¡No dejemos que nos paralicen!».

Ofrezco la Santa Misa por mi Padre, el Doctor Manuel Antonio García Sugrañes, quien partió de este mundo casi al terminar este día hace 5 años. Mi madre ya está con él. Algún día pido a la Divina Misericordia y a la Virgen María, Reina del Cielo, estar juntos de nuevo para siempre.