Nacimiento de San Pablo VI celebramos hoy. La devoción a la Virgen María del Papa reformador de la Iglesia Católica y de la unidad con todas las Iglesias hermanas en los años de su juventud fue a la advocación a la Madre de la Gracia.

Solamente la Gracia Divina pudo dar el fruto virginal en el Vientre de María de concebir por el mismo Espíritu Santo a un hombre como tú y como yo a simple vista, que reveló su Divinidad de Hijo al ser entregado por los hombres, no solo al desprecio, sino al suplicio.

Y todo ello para respuesta a nuestras dudas e interrogantes, a sabiendas que todos pasaremos por lo mismo que atravesó Jesucristo, y que actualizamos en nuestra vida, la voluntad del Padre Celestial, y de modo más claro y preciso en la hora final.

En ese momento pedimos la compañía de María, nuestra Madre para que ella interceda por nosotros, para responder con arrepentimiento por nuestros pecados, con perdón para nuestros deudores y clamor del alma a Cristo Jesús.