Al Obispo y Doctor de la Iglesia, San Francisco de Sales le tocó una misión imposible de realizar de acuerdo a la lógica y los parámetros de su tiempo.

Fue Pastor en un lugar adverso a la Fe Católica. Renuncio a todos sus beneficios nobiliarios para dedicarse al estudio de la teología y la predica.

Era tal la adversidad que sufría de parte de los calvinistas que eligió el camino de la perfección cristiana junto a Santa Juana de Chantal para sus consagradas femeninas.

La providencia tiene muchos caminos para quien se dedica a la misión evangelizadora.