Dicen los Evangelios de la infancia de Jesús que Jacobo, de la descencia de David, es el padre de San José.

El lugar de nacimiento del Padre Adoptivo de Nuestro Señor Jesucristo fue Belén. Por ello se encontraba allí la Sagrada Familia para el censo obligatorio. Luego estableciendo residencia. Por esta razón se le llamó José de Nazaret al cabeza de familia.

Por gracia singular, afirma San Agustín, que San José fue castísimo y llevó con la Virgen María un matrimonio virginal.

San José y su justo corazón de padre, para el Pueblo elegido de Dios, en el misterio del nacimiento y huida a Egipto de Cristo es la compartida del malvado y corrupto corazón del tirano Herodes.

Fallece el Custodio, previo al inicio de ministerio público del Redentor. Lo capacitó como hombre para la vida con el oficio de Carpintero que se ocupaba de las cosas de su Padre Celestial.

Agradezcamos a Dios por darnos al Castísimo Esposo de la Virgen María como patrono de la Iglesia y de nuestras almas, por intercesión del Beato Pio IX quien en 1870, en medio del ataque a la Iglesia Romana determinó que el 19 de marzo sea su día celebrativo. San José es nuestro Padre. Bendigo a todos los padres y encomiendo a nuestros padres que han muerto.