María, auxilio de los cristianos nos regaló a San Juan Bosco, quien habló a los jóvenes de los dos grandes engaños:

«Hay dos engaños principales con los cuales el diablo usualmente remueve a los jóvenes de la virtud. Lo primero es hacerles pensar que servir al Señor es una vida de melancolía y que está lejos de ser divertido y placentero.
El otro engaño es la esperanza de una larga vida con la conveniencia de convertirse en la vejez o en el momento de la muerte. Eso sí, hijos míos, muchos fueron engañados de esta manera. ¿Quién se asegura de envejecer? El propósito sería negociar con la muerte que nos espera hasta ese momento, pero la vida y la muerte están en manos del Señor, quien puede disponer de ellas como le plazca. Que si Dios te dio larga vida, siente lo que te dice: ese camino que un niño tiene en su juventud, continúa en la vejez hasta la muerte…. si comenzamos una buena vida ahora que somos jóvenes, seremos buenos en los años avanzados, buenos nuestra muerte y el comienzo de una felicidad eterna. Por el contrario, si los vicios se apoderan de nosotros en nuestra juventud… Para que no te suceda esta desgracia, te presento un método de vida corto y fácil, pero suficiente para que te conviertas en el consuelo de tus familiares, el honor de la patria, los buenos ciudadanos de la tierra para que un día sean afortunados habitantes del cielo: hacer lo que hay que hacer y huir de lo que no debes hacer, así como amar a la Virgen María.