Un antiguo canto vasco muy popular por esas tierras de tantos sacerdotes que vinieron a América a Evangelizar invoca a Santa Águeda de Catania, la Virgen y Mártir de los primeros siglos de la Iglesia.

Se trata del clamor del pueblo a Santa Yageda (en lengua Euskera) deseando que en cada casa se vivan unas felices pascuas de acuerdo a las antiguas costumbres y a la vez que haya una renovación en todo el país.

El tránsito al Calvario implica subir y bajar a la montaña para superar las dificultades y que haya paz.

Al Ángel del Cielo se le pide en la montaña con buena intención que apague nuestra larga sed.

¡Que la limosna sea de ayuda donde hay hambre, miseria y podredumbre!

Hagamos nuestras estás peticiones a Santa Águeda y que los tormentos sufridos hasta el derramamiento de su sangre sean motivo para que salgamos en auxilio de aquellos que están pasando por la agonía de Cristo.