Es San Gregorio Magno en sus DIÁLOGOS quien nos informa de la vida de Santa Escolástica, la hermana de San Bendito y fundadores del monacato occidental femenino.
Fue la discípula más fiel a las enseñanzas de su hermano. El silencio para la oración con Dios su mejor aliado.
Así como ambos hermanos compartieron el vientre materno, la orfandad materna, el mismo llamado de renunciar al patrimonio familiar, el llamado a la vida monacal, la abadía de sus respectivas comunidades, también fueron enterrados a su muerte en sepultura conjunta después de una vida de priorizar la conversación cristiana, vivir conforme a la regla de vida de su comunidad, superar las dificultades y las acciones violentas de quienes no entendian que la fe en Cristo es menguar hasta que sea El quien tiene.
A esta santidad aspiramos.

