Los comentaristas bíblicos de peso teológico están de acuerdo en que este relato corresponde al ritual bautismal de los primeros siglos de la Iglesia.
San Hipólito de Roma nos describe ritos bautismales similares.
Los padrinos son quienes traen al sordo mudo, un verdadero hijo de Dios. La Comunidad, la Iglesia, Eucarística es su Madre.
Y Jesús Sacerdote mismo es la Gracia Divina que le da la Salvación.
A nosotros también se nos hizo el Effeta en los sentidos para recibir la Palabra de Dios y en los labios para confesar la fé. A los adultos en todos sus sentidos , y por ello hemos recibido la Gracia Bautismal de creer, sin mercerlo y sin méritos propios.
Hagamos la lectura eclesial y Sacramental de la Sagrada Escritura a la luz de los Santos Padres de nuestra fe católica. Pero no nos quedemos allí… Hay que ir en auxilio de los que sufren por discapacidades en un mundo tan egoísta y injusto como el que conformamos.
Nos toca actuar como el hijo de Dios.

