Dos tipos de levadura en la Comunidad Cristiana pretenden fermentar la masa del pan de trigo que por naturaleza corresponde a la celebración de la Eucaristía y el Ágape, fruto de la misma.

Una es la levadura de la hipocresía de los fariseos denunciada por Jesús, y la otra, la otra, la verdadera, la levadura de los cristianos.

Todo a la luz de la fe y expuesto a la vista de todos para beneficio de quien tiene reales necesidades.

No queremos ir al infierno. A todos los que hacen mal y nos han dañado, dice el Señor, no le tengamos miedo, menos estemos dándole vueltas en la mente a esos recuerdos dolorosos.

Han muerto muchos de los que fueron mezquinos, y morirán como nosotros todos los que recurren a la maldad para obtener beneficios.

Pero dejemos nosotros de creernos los santos inmaculados y erigirnos en jueces de todos. Vamos a arrepentirnos de tantas faltas y sentimientos dañinos. Es viernes que rememora la Pasión Dolorosa del Señor.

Dos veces nos ha dicho Jesús hoy: no tengan miedo… El está pendiente y nos cuida, y por misterioso designio suyo nuestras últimas horas serán una participación de su muerte de Cruz.