MONTERREY, Nuevo León – Aparte del emotivo regreso a México de Giovanny Gallegos, la figura de los Cardenales en el terreno de juego de la #MéxicoSeries durante el fin de semana contra los Rojos fue el dominicano Marcell Ozuna.

Con sus dos jonrones y cuatro empujadas del domingo en la victoria de San Luis sobre Cincinnati, Ozuna puso a gozar al público en el Estadio de Béisbol Monterrey.

“Esto es algo que siempre soñé, jugar en un país latino”, dijo Ozuna, quien ahora ha bateado de hit en 10 de los 13 partidos de San Luis en la joven temporada. “Gracias a Dios, tengo la oportunidad ahora de compartir este momento como si fuera un juego en mi país. Bastante alegre, se ve la pasión. Todo el mundo disfruta lo que uno hace y me gusta este momento”.

Para Ozuna, jugar en el Palacio Sultán fue una oportunidad de volver a jugar en América Latina, tal como lo hizo en partes de tres campañas invernales esta década con los Gigantes del Cibao en la República Dominicana.

“Es algo lindo. Una experiencia muy bonita”, manifestó el jardinero izquierdo. “Le doy gracias a Dios y al equipo por jugar en un país latino y me siento orgulloso de estar aquí”.

Ozuna, de 28 años de edad, tuvo un 2018 por debajo del estándar que había establecido con los Marlins la temporada anterior. Tras llegar a San Luis desde Miami vía cambio, el oriundo de Santo Domingo logró OPS de apenas .758 el año pasado, con 23 jonrones y 88 empujadas en 148 partidos.

Sin embargo, el inicio del 2019 ha sido mucho mejor, con cinco cuadrangulares y 11 impulsadas en 13 partidos tras su buena actuación en la #MéxicoSeries.

“Me siento bien, gracias a Dios”, dijo Ozuna. “Haciendo mi rutina día a día, trabajando fuerte y espero en Dios seguir manteniéndome”.

Inspirado siempre con sus ídolos

Durante la #MéxicoSeries, Ozuna comentó sobre los ídolos que siempre tuvo como joven en ascenso en el béisbol. Son cuatro compatriotas suyos: Vladimir Guerrero, Manny Ramírez, Pedro Martínez y David Ortiz.

“Tuve la oportunidad de conocerlos, a cada quien”, contó el toletero. “Siempre les hago preguntas cuando uno pasa por momentos malos en el béisbol. Uno le pregunta cosas de cómo salían de ese hoyo y siempre me decían que tuviera la fe, que nunca desmayara, que todo el tiempo echara para adelante y que los verdaderos guerreros se paran a la hora buena”.

Ese cuarteto tuvo muchos éxitos colectivos también entre los años 90 y la primera década de este milenio (y en el caso de Ortiz, en esta misma). Ozuna pretende seguirles los pasos en ese sentido, además de los triunfos individuales. San Luis aspira a mucho este año y ahora mismo se encuentra cerca de la cima de la División Central de la Liga Nacional, con todo y la pequeña muestra de una campaña que acaba de iniciar.

“Estamos bien, gracias a Dios”, dijo Ozuna, cuya escuadra ha ganado seis de sus últimos siete encuentros. “Hemos ganado unos cuantos jueguitos. Esperamos en Dios seguir llevando el mismo ritmo y con la misma suerte”.

Fuente: MLB.com