Fiesta de la primera Iglesia del mundo cristiano, la sede del Papa.
Construida por orden del emperador Constantino y consagrada por el Papa San Silvestre I que luego confirmará el Credo de Nicea que rezamos los domingos en Misa en el que afirmamos que Jesucristo, nacido de la Virgen María por obra del Espíritu es de la misma naturaleza divina del Padre Celestial.
Un templo donde adorar y recibir a Jesucristo Eucaristía es anticipo de lo que será la Morada celestial cuando termine nuestro breve tránsito por este mundo pasajero.
Pedimos al Señor que todas las familias tenga un hogar digno y un templo cercano donde poder con su trabajo dar gloria a Dios en la construcción de la Jerusalén celestial.
PMAGS
