Héctor Linares

¿Cuándo y cuánto comenzarán a bajar las tasas de interés a consecuencia de las medidas de incentivo tomadas por las autoridades monetarias?

La pregunta ha comenzado a circular entre economistas, empresarios y potenciales usuarios de crédito hipotecario. La inquietud está estrechamente vinculada a la postura flexible adoptada por la política monetaria a partir de la reunión del 31 de mayo pasado del comité de política monetaria del Banco Central.

En esa reunión se acordó, con efectividad desde el 1 de junio en curso, reducir la tasa de política monetaria (TPM) en 50 puntos, de 8.50% a 8.0% anual. La rebaja se produjo luego de seis meses de inamovilidad y en momentos en que la economía se ralentizaba, con un crecimiento para los primeros cuatro meses de apenas 1.2 %.

A la baja de la TPM, que es la tasa de referencia del BCRD para inducir a la baja o al alza de las tasas en el sistema financiero, se agregaron otras medidas en la misma dirección. Al día siguiente la Junta Monetaria aprobó un paquete de incentivos monetarios por RD$94.000 millones, que incluye RD$34,000 millones de liberalización del encaje legal para que sean colocados en préstamos a los sectores productivos y los hogares a tasas blandas, con una referencia del 9 % anual. Otros RD$60,000 millones son de un fondo de rápido desembolso para el sistema financiero, con igual propósito de aumentarle la liquidez para préstamos.

Ese esquema, que es una reedición parcial del implementado para el proceso de recuperación económica post covid-19,debe comenzar a sentirse desde este mismo mes, opinan entendidos, basados en las explicaciones dadas por el Banco Central en otras ocasiones en las cuales ha adoptado medidas de expansión o de restricción monetaria.

Usualmente cuando las medidas han sido solo de ajuste en la tasa de política monetaria, en cualquier dirección, se produce un período de tres meses para sentirse el impacto en el mercado. Pero en el caso actual además hubo una combinación de baja en la tasa de referencia con la creación de una facilidad de liquidez rápida, lo que hace a los entendidos presumir que la baja de tasa inicie este mismo mes de junio.

Cuánto bajará es tema de negociación entre banco y cliente y en cuál de las tasas se producirá. Existen dos tasas, la activa y la pasiva. La primera es la que aplican los intermediarios financieros a los préstamos que conceden y la segunda la que pagan por los diferentes conceptos de depósitos que captan.

Según una evaluación del Centro Regional de Estrategia Económica Sostenible (Crees), en el pasado mes de mayo, la tasa de interés activa promedio ponderada de los bancos múltiples fue de 16.0%, mientras que la tasa de interés pasiva promedio ponderada fue de 10.3%, lo que representaba a un margen de intermediación promedio de 5.7 puntos porcentuales.

“Se entiende como tasa de interés activa al porcentaje cobrado por las entidades financieras sobre el dinero que prestan y como tasa de interés pasiva al porcentaje que pagan las entidades financieras a los ahorrantes por mantener sus fondos en las cuentas del banco”, explicó la entidad en su informe semanal colgado en su página web.

Precisó que con respecto a mayo del 2022, la tasa de interés activa promedio aumentó 4.6 puntos porcentuales, mientras que la pasiva promedio aumentó en 4.3 puntos porcentuales.

Detalló que entre noviembre de 2021 y octubre de 2022, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) incrementó la tasa de política monetaria (TPM) en 550 puntos básicos, pasando de 3.00% a 8.50%. Desde el incremento de la TPM en noviembre de 2022 hasta mayo de 2023 la tasa de interés activa se incrementó en 6.1 puntos porcentuales, mientras que la tasa de interés pasiva se incrementó en 8.2 puntos porcentuales.

La Crees indicó que en su reunión de política monetaria de mayo, el BCRD decidió comenzar a normalizar su postura de política monetaria y redujo la TPM en 50 puntos básicos, al pasar de 8.50% a 8.00%.

“La disminución de la tasa de interés de referencia se traducirá en futuras reducciones de las tasas de interés bancaria, así como la de otras entidades de intermediación financiera”, proyectó.

En tanto, la reducción de la tasa de interés era esperada y solicitada por diferentes segmentos del sector empresarial y también por economistas. Se argumentaba que ya la inflación había entrado al rango meta fijado en el programa monetario y financiero del BCRD, al caer a -0.20 % en mayo la mensual y a 4.43 % la interanual. El propósito de las alzas que se produjeron en la TPM entre noviembre de 2021 y octubre de 2022 fue para contrarrestar el proceso inflacionario que producido a consecuencia de las alzas mundiales de petróleo, alimentos y fletes y también por efecto del aumento de la liquidez que las medidas de corte expansivo que se adoptaron para impulsar el proceso de recuperación económica.

Las medidas permitieron retornar la inflación a los niveles previstos, con una ligera anticipación, según explicaron las autoridades del BCRD en el documento de política monetaria que emitieron el 31 de mayo pasado.

Expectativas

Ahora, con un nuevo escenario, las expectativas están centradas en en cuándo y cuánto bajarán las tasas de interés en el mercado financiero nacional.

Un técnico consultado afirmó que “de acuerdo a los estudios” que se han realizado, “normalmente cuando se ajusta únicamente la TPM el rezago del mecanismo de transmisión a las tasas de interés de mercado puede durar hasta 3 meses”.

Pero precisó que “cuando se toman medidas adicionales para acompañar los ajustes de TPM, como en esta ocasión que se redujo el encaje legal y se creó una facilidad de liquidez rápida, se acelera la transmisión y se espera que se comiencen a ver los efectos sobre las tasas de interés y sobre los préstamos en este mismo mes de junio”.

Fuente: elcaribe.com.do