Recibimos la Santa Comunión, a Jesucristo mismo por María Santísima. También nos dijo San Luis María Grignon de Monfort que la asistencia de pocas personas que comulguen con recta intención es de más valor que un aglutinamiento masivo de personas que acuden a Misa con otras intenciones.

Terminamos hoy los tres días de la Pascua del Buen Pastor que celebramos cada año.

Un solo Rebaño bajo un solo Pastor. Bebemos de las aguas cristalinas de nuestro bautismo, nos alimentamos del banquete en el que Cristo mismo nos sirve a la Mesa.

Somos su pueblo y ovejas de su Rebaño. Tenemos una vocación que hacer vida. No podemos quedarnos parados a mitad del camino por el dolor de las heridas que hemos sufrido por nuestros actos temerarios, por nuestra ignorancia y equivocaciones y por hacerle casos a esas voces ajenas al Padre y al Hijo.

¡No dejes Señor que nada de esto nos arrebate de tus manos!.