Salir de tanta oscuridad es un imperativo. La luz necesita espacios abiertos, campos sembrados para que maduren las semillas y germinen y nutrientes de sus vitaminas.

Así hemos de ser luz para todos, lo merezcan o no. Es naturaleza propia del cristiano.

Sal para dar sabor a Cristo. Época en que la paz y la tranquilidad se hab de recuperar. Tiempos en que requerimos de la Buena Noticia. Alianza con los que construyen la Ciudad de Dios.

En dicha edificación , nuestra participación requiere que subamos a la montaña del encuentro con Dios y los demás.

Son más las personas de buena voluntad, que aquellos que van por malos caminos y buscan apoderarse de lo ajeno.

Recuperar la vida, no todo se ha perdido. La oscuridad nunca podrá apagar la Luz.