Creyó que hay que darlo todo por la Comunión, porque la Fracción del Pan Eucarístico llegue a todos.
Sus bienes dió a los más pobres de la Iglesia para que comieran.
De bajo perfil. Con la sabiduría de los años y de la fe que está sometida al Espíritu que guía a la Iglesia.
San Bernabé fue el maestro del temperamental y tempestuoso Saulo de Tarso. Y para la era de los Padres Apostólicos, referente para la Penitencia de todos los tiempos como vuelta a la Casa de Dios.
¡San Bernabé Apóstol, ruega por nosotros!

