Este año podemos celebrar el día semanal de la Virgen con la enseñanzas del Patriarca de Alejandría que confirmó para nosotros la verdad de fe de la Maternidad Divina de María.

La Madre de Cristo es la Madre de Dios porque la concepción de Cristo fue milagrosa y virginal, por la acción del Espíritu Santo en María, quien permaneció Virgen en el alumbramiento y después del alumbramiento.

Desde siempre la Iglesia ha proclamado, tal como lo hizo San Cirilo de Alejandría, que en las Bodas de Caná, la Virgen María mostró el poder de su intercesión, puesto que gracias a Ella Jesús realizó su primer milagro que llegaría a su cumbre en el Calvario con la donación de María como Madre nuestra.

Bendita nuestra fe católica que proclama que en la única persona de Cristo el Verbo se hizo Carne.